Vypracovala: Jana Brezinová
Comer es un fenómeno social y cultural. La comida se ofrece como un gesto de amistad, y cuanto más elaborada es, tanto mayor será el grado de interés o de estima. La alimentación es un componente importante de las fiestas, de los ritos y de las ceremonias en general. Es muy común tener siempre en casa algún tipo de alimento y de bebidas, generalmente vinos, pastas para ofrecer a nuestros visitantes.
Cada uno de nosotros es diferente y cada un país tiene su propia cocina típica, también sus maneras, tradiciones y utiliza otras ingredientes para preparar las comidas. Cada uno tiene sus ganas de comer y si llega al otro país le gusta probar sus comidas típicas.
La cocina española es rica y variada. Predomidan en ella exquisitas comidas y todas las regiones tienen sus propios platos típicos, aunque hay algunos que son tan populares que se pueden encontrar en cualquier sitio de España.
La Costa Dorada (daurada en catalán) disfruta de una gastronomía completa y abarca los productos del mar, los platos del interior, los dulces y por supuesto los vinos. Además, en las tierras de Tarragona los valores culinarios siempre han tenido una vertiente festiva, como ocurre con las famosas calçotades, algo que los hace todavía más atractivos. Esto es la comida fundamental a la hora de recorrer esta yona. Podemos decir que la costa de Tarragona es la cuna de romesco, una salsa hecha a base de almendras, avellanas, pimiento, tomate, ajo, aceite y sal que acompaña tanto el pescado como las ensaladas o las verduras.
Desde enero hasta abril es la temporada del calçot, una cebolla tierna que se cuece a fuego vivo hasta quedar bien asada. Les podemos dar un consejo. Para consumirlos, hay que cogerlos con los dedos, quitarles la “camisa” de las hojas más duras y, tras mojarlos en una salsa, comerlos sin demasiados remilgos.
Otro plato muy característico es el xató. Consiste en una ensalada de escarola, tomate, aceitunas, anchoas, bacalao y atún con una salsa muy peculiar hecha de ajo, almendras, aceite, tomates, perejil, pan frito, sal y pimienta.
También es famoso el rossejat de fideos, una cazuela de pescado donde se hierven y luego fríen unos fideos muy finos, hasta que quedan de color tostado o rubio. El marisco constituye otro manjar típico de la zona costera, sobre todo los langostinos de Sant Carles de la Rápita. Y en cuanto a pescado, la variedad es enorme. destacan los platos como el suquet o caldero, el pulpo guisado con patatas y ajos y la tortilla de chanquetes.
En el interior, los platos son recios, como la carne de cordero, la longaniza a la brasa, la tortilla de espinacas en salsa, el conejo al “all i oli” (una especie de mahonesa con mucho ajo), clotxa (una pan redondo que se vacía para rellenarse de tomate, arenques o carne).
Los postres tienen una gran personalidad. Uno de los más típicos es el menjar blanc, a base de almendras, limón y canela. Pastas como carquinyolis de almendra, los pastissets de cabello de ángel o frutos secos como las avellanas constituyen otros productos típicos de la zona. Las costumbres españolas para servir los dulces y postres es similar a la del resto de europeos: frecuentemente en los desayunos, tras las comidas y en la popular merienda.
También en este territorio se producen licores, vinos rancios y cavas. Los vinos de la provicia de Tarragona son famosos desde los tiempos romanos, ya que el famoso escritor Plinio el Viejo ya alabó su calidad. Existen cinco denominaciones de origen, que se encuentran en la Conca de Barberá (vinos de moderada graduación y ligeros), Penedés (son famosos los blancos, de sabor fresco y afrutado), Terra Alta (blancos con mucho cuerpo), Priorat (tintos, densos y de sabor intenso).
A los españoles les gusta reunirse con los amigos, para comer y charlar. Para ellos es típico comer tres platos. Sin embargo, el ritmo de vida cada vez más frenético hace que “la dieta mediterránea” muy sana, se está perdiendo poco a poco. La comida rápida y la falta de tiempo por el trabajo están provocando un cambio en la forma de comer de muchos españoles. Pero a pesar de todo no hay que olvidarse de sus exquisitos productos como la miel, el aceite de oliva, el moscatel o las frutas.
Použitá literatúra:
J.Carrasco Montero, L.S.Bernardino: Reálie španelsky mluvících zemí, španielsky hovoriacich krajín M.A.Álvarez Martínez, A.B.Canales, M.J.T.Álvarez, C.A.Pérez : Vuela 2, Cuaderno de ejercicios
Carmen Mora: España, ayer y hoy
Carlos Garrido: Tarragona, España