Vypracovala: Martina Ebertová
En español existen oraciones en las que el mismo complemento puede aparecer dos veces, representado por un sintagma nominal pleno y por un pronombre átono o por dos pronombres, uno tónico con preposición y otro átono. Se trata de usos pleonásticos o reduntantes de los pronombres personales:
A Juan lo vien la Universidad / A él lo vi en la Universidad.
A María le gusta el cine / A ella le gusta el cine.
Las lenguas romances desarrollan la posibilidad latina del régimen repetido, para evitar confusiones, en algunos casos (valor semántico) y para indicar la función del régimen que repite el pronombre átono (valor sintáctico). El español, rumano y portugués han desarrollado esta tendencia mucho más que las restantes lenguas románicas.
LEÍSMO, LAÍSMO, LOÍSMO
El leísmo, el laísmo y el loísmo constituyen una de las principales anomalías que experimenta el pronombre personal en su empleo gramatical. Consisten en lo siguiente:
- Leísmo o empleo del pronombre le con función de objeto directo (OD) masculino:
Este libro le he leído. / le = OD
Llámale y dile que venga (a Juan).
- Laísmo o empleo del pronombre la con función de OI femenino:
Llama a María y dila que venga. / la = OI
- Loísmo o empleo del pronombre lo con función de OI masculino. Es un uso considerado muy vulgar:
Lo di unos libros a Juan / lo = OI
En el origen de estos fenómenos se encuentra el intento de parte de la comunidad hispanoparlante de regularizar los paradigmas gramaticales españoles. En efecto, el rasgo distintivo que marca la oposición entre le / la, lo y les / las, los es el caso, morfema que no existe en la gramática nominal española. Sin embargo, la lengua presenta diversos paradigmas gramaticales en los que los tres elementos, marcados por los morfos –e, -a, -o, se oponen por el rasgo distintivo del género:
- este / esta / esto
- ese / esa / eso
- aquel / aquella / aquello
- él / ella / ello
- el / la / lo
Intentar que los pronombres se opongan por el género y no por el caso no es más que un modo de regularizar los paradigmas españoles, evitando, así, una conducta extraña a la naturaleza gramatical de la lengua española, como es el funcionamiento del morfema de caso, extinto en español.
Este intento de regularizar los paradigmas pronominales le, la, lo, oponiéndolos tan sólo por el rasgo de género no triunfó en gran parte del territorio hispánico: Aragón, Andalucía, Canarias y toda América siguieron haciendo uso de estas formas pronominales con su valor etimológico, por lo que el leísmo, laísmo y loísmo se quedaron en rasgos dialectales de determinadas zonas del centro y norte de la Península.
Con respecto al leísmo, hay que diferenciar entre los casos en los que el pronombre le se emplea como OD de persona y aquéllos en los que cumple la función de OD de cosa. En el primer caso, los usos de este tipo de leísmo se han extendido por todas las zonas hispánicas, incluso por las no leístas. Hoy día se considera un uso correcto, perfectamente aceptable en la norma del español culto:
Le vi ayer.
Llámale y dile que venga (a Juan).
El leísmo de cosa es considerado como un rasgo dialectal castellano y no es aceptado por la norma culta. La Real Academia, aunque no lo condena expresamente, desaconseja su uso:
- Ese libro le tengo.
El laísmo fue condenado por la Real Academia en 1796. En la lengua actual tiene un marcado valor dialectal.
El loísmo, condenado por la Academia en 1874, es propio de registros de lengua marcadamente dialectales y vuylgares. La lengua culta rechaza tanto los usos del leísmo de cosa, como los de laísmo y loísmo.
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Singular
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Plural
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Masc.-Neutro
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Femenino
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Masculino
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Femenino
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Uso etimológico
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O.I.
O.D.
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le
lo
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le
la
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les
los
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les
las
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Leísmo
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O.I.
O.D.
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le
le
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le
la (le)
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les
les
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les
las (les)
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Laísmo
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O.I.
O.D.
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le
lo
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la
la
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les
los
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las
las
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Loísmo
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O.I.
O.D.
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lo
lo
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le
la
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los
los
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les
las
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O.I. = objeto indirecto; O.D. = objeto directo
Ejemplos y repaso
USO ETIMOLÓGICO, correcto
O.I. – Le di unos libros (a él o a ella). Les di unos libros.
O.D. – masculino: Lo vi ayer. Los vi ayer.
O.D. – femenino: La vi ayer. Las vi ayer.
O.D. neutro: Lo vi claro.
LEÍSMO
Sólo es correcto el uso de le como O.D. de persona, masculino. Es correcto el uso de las formas de O.I., que coinciden con las etimológicas. Predomina el uso de le para el objeto directo masculino singular. Este uso es considerado correcto por la Real Academia Española cuando le O.D. se refiere a persona masculina. En los demás casos es mucho menos usado, y además es incorrecto. El leísmo aparece con cierta frecuencia en el siglo XIII para la mención de cosas.
O.D. masculino:
- Le vi ayer (correcto), persona.
- Les vi ayer (incorrecto), personas o cosas.
- Juan le escribio (el libro) (incorrecto), cosas.
O.D. femenino. Es correcto el uso de las formas la, las, como en el uso etimológico, al que corresponden. A veces las formas le, les se usan como O.D. femenino, y en este caso son incorrectas:
- Le vi ayer (a ella). Les vi ayer (a ellas) (incorrectos).
O.D. neutro. Suele mantenerse la forma correcta etimológica lo, como en el uso etimológico. Sería muy incorrecto el uso: Le vi claro.
LAÍSMO
Es incorrecto el uso de la, las, como objeto insirecto femenino. Los demás usos son correctos y etimológicos.
- La di unos libros (incorrecto).
- Las di unos libros (incorrecto).
LOÍSMO
Es incorrecto el uso de lo como O.I. neutro (muy raro) y de lo y los como objeto indirecto masculino. Los demás usos son correctos y etimológicos.
- Neutro: No lo he dado ninguna importancia (incorrector).
- Masculino: Lo di unos libros (incorrecto). Los di unos libros (muy incorrecto).
Cvičenie:
Conteste: Según la Real Academia Española, es correcto el uso de:
- leísmo como OD de persona masculino
- leísmo como OD de cosa
- laísmo
- loísmo
Ponga ejemplos a cada uno.
Použitá literatúra:
- maturitné poznámky