Vypracovala: Martina Ebertová

 
El dialecto aragonés es un conjunto de hablas diversas, en la parte oriental de la península.

 
Vocales
Las vocales tónicas aragonesas guardan un estrecho parentesco con las leonesas: ŏ y ě diptongan incluso ante yod y presentan las mismas vacilaciones. Procedentes de ŏ coexisten ua, uo, ue. Derivados de ě, coexisten –ja-, -je-. Esta fluctuación persiste en las comarcas más arcaizantes: fuoros, buano < BONU,…tiampo < TEMPUS, mial < MELE…

Diptongación ante yod, como en leonés: folia > fuella, oculu > güello

El grupo –kt- > it: factu > feit, pectu > peito,….


Vocales átonas:
La inicial se pierde frecuentemente: epithema > pirma; asciata > ŝada, jada; umbilicu > melico.

La vocal final –e se pierde en casi toda el habla viva, en especial detrás de grupos con nasal: fuén, nuey “noche”, dién “diente”. Se conserva esta –e detrás de t: parete, rete.

La –o se pierde en la zona oriental, como en catalán, en el resto del territorio vacila: blan “blando”; en los casos de permanencia de –o, su tiembre se cierra: cayíu, veníu.

En lo que se refiere al acento, hay que destacar como rasgo muy típico del habla viva la repugnancia por los esdrújulos, que se hacen paroxítonos: cantaro, medico, maquina…

La lengua viva tiende a suprimir el hiato: antiojera “anteojera”, carriar “acarrear”. También existe en el habla vulgar el cambio acentual: haíba, háiba “había”, áuja “aguja”. Asimismo es conocida la pérdida del elemento átono: ruma “reúma”, anque “aunque”. El hiato se puede deshacer mediante una consonante (y, b, g): cayer, mayestro, atabul “ataúd”, agún “aún”.


 
Consonantes
La f- inicial se conserva: forca, fambre, forno, fuyir.

La l- inicial se conserva: luna, lobo, lado, lana, lengua. En el oriente de Aragón existen casos de palatalización como en catalán: llop, llobo, llana, llugá. Lo mismo pasa cu la n- inicial: al lado de las evoluciones normales (nabo), hay también casos de palatalización: (n > ñ): ñido, ñiño, ñiebla.

En posición intervocálica, en las hablas aragonesas pirenaicas se conservan las consonantes oclusivas sordas. Se trata de un fenómeno de conservación: lupu, lupo, aprir, saper, napo; ayutar, maturo; furnica,…

Tendencia aragonesa a conservar la –d- intervocálica: paradiso, piedes, possedir.

La –ll- > -l-, y de aquí, por palatalizaciones sucesivas, se convierte en : vitellu > betieto, betietšo; collum > cohata, cuecho.

La sonorización de p, t, k tras nasal y líquida: algalde, planta > palnda, bramga “blanca”.

Los grupos iniciales pl-, cl-, fl- se conservan en aragonés: clamar “llamar”, clau ”llave”, flama “llama”, plan “llano”.


 
Morfología
Aparecen en aragonés algunos arcaísmos que revelan la conservación del género latino: la val “el valle”, la fin “el fin”.

La lengua antigua tuvo la tendencia a dotar de terminación femenina los adjetivos invariables: libra “libre”, berda “verde”. Hoy, están en uso: proba “pobre”, jovena, granda, verda.

El formante de plural es –s, aunque el sustantivo / adjetivo acabe en consonante: calcetins, diens “dientes”, arbols.

El pronombre yo de primera persona se ha usado también en los casos oblicuos: con yo, a yo. Con el de segunda persona, este uso es general: de tú, con tú, para tú, etc. En plural: nusotros, nusatros; vusotros, vusatros.

 
 
Cvičenie:
- Caracterice en breve el sistema vocálico aragonés.
- Caracterice en breve el sistema consonántico aragonés.
- Caracterice en breve la morfología aragonesa.

 
Použitá literatúra:
- maturitné poznámky